jueves 28 de mayo de 2009

Giro de Italia 2009: El rosa en el Vesubio

Tras tres semanas de competición, el Giro de Italia se va a jugar en las rampas de un volcán. Sin embargo, quienes entrarán en erupción mañana, serán los ciclistas encabezados por un Danilo Di Luca que está dejándose la vida tratando de despegarse de la rueda de Denis Menchov.

El kiler de Spoltore que ha vuelto a recuperar su mejor nivel de los años impares (2005, 2007 y ahora 2009), atacó como alma que lleva al diablo en el Monte Petrano, pero no pudo obtener ni un segundo de beneficio. Ayer en el Blockhaus, en su terreno de los Abruzzos, en una subida que debería conocer como la palma de su mano, el duelo entre el italiano y el ruso nos hizo recordar al vivido hace 11 años en Montecampione Tonkov y Pantani. En realidad, ambas subidas, salvando las distancias fueron bastante similares. Di Luca lo intentó de lejos, y después trató de "machacar" a Menchov a ritmo. El ruso no dio muestras de debilidad a menos de 2 kilómetros cuando Di Luca lo volvió a intentar, pero se dejó 5 + 8 segundos preciosos que pueden dar un poco de moral al líder de la maglia ciclamino de cara al Vesubio, una subida que Eduardo Chozas conoce bien, y que sirvió para comenzar a forjar la hegemonía de Gianni Bugno en el Giro de Italia de 1990.

Menchov está corriendo a la expectativa, pero mañana no tiene excusas. En Alpe di Siusi dio muy buena impresión, al igual que en el Monte Petrano, pero las carencias de tener un equipo tan débil, le ha hecho dudar, posiblemente, a la hora de tomar más responsabilidades en carrera. Ha dejado que las escuadras italianos LPR y Liquigas (como hizo en las Vueltas que ganó, con la excepción de que Sastre corría en un equipo danés, CSC) jugasen sus opciones y se ha aprovechado de su trabajo cuando tenían que tomar las riendas de la carrera. La situación más comprometida que ha tenido que vivir hasta el momento, en Faenza, la solventó, en gran medida, el LPR de Di Luca. Pero Di Luca no podía dejar entrar en carrera a Basso otra vez, sobre todo teniendo en cuenta que estaba a escasos 39 segundos de la maglia rosa.

Se preven ataques de Sastre, Basso e incluso Armstrong en la lucha por la etapa. Pellizotti estará más vigilado que en el Blockhaus, pero la carrera seguirá estando en el duelo entre Menchov y Di Luca. Mañana será el penúltimo capítulo a expensas del epílogo de Roma sobre 15 kilómetros, que poco tendrá que decidir. No descarto que en la contrarreloj de Roma, si las cosas están muy parejas sucedan cosas extradeportivamente "extrañas". De momento, en Italia ya han empezado a remover la basura (hay "periodistas" y aficionados que se sienten como pez en el agua en ella) para tratar de desestabilizar. En el momento justo... Teniendo en cuenta la airada reacción de ayer de los tiffosi de Di Luca con respecto a Garzelli (¿qué pasa si Pellizotti da positivo?) y la carnaza que están vendiendo a precio de saldo, uno se puede esperar cualquier cosa.