lunes 28 de diciembre de 2009

Nueva sección: Cicloturismo

Inauguro una nueva sección la de "Cicloturismo", para tratar de reactivar un poco mi blog y contar algunas de mis experiencias encima de la bicicleta. No son nada del otro mundo, pero son las mías y pueden servir de guía a gente que se quiera acercar a mis carreteras o, simplemente, para disfrutar de las preciosas carreteras del País Vasco y sus alrededores.

domingo 14 de junio de 2009

Pánico en Roma, Evans tira por la borda el Dauphiné y el Tour en mente de todos

Hace 2 semanas finalizó el Giro de Italia del centenario con una ajustada victoria para el ruso Denis Menchov. La trayectoria del corredor de Rabobank es digna de análisis, tanto por su ratio resultados/calidad (escasos a mi juicio) como por la elección de su futuro profesional. Lo cierto es que el Giro de Italia vivió una semana final de carrera eléctrica con el duelo entre Menchov y Di Luca. El italiano, a mi juicio, en su mejor actuación como profesional (por encima incluso de su victoria en el Giro de 2007) se dio de bruces con un muro ruso que manejó tacticamente la carrera, paliando en gran medida, al saber escoger la rueda buena, las enormes deficiencias de su equipo. La etapa de Monte Petrano pudo decepcionar, pero la subida final fue preciosa, con ataques constantes por parte de Basso, Sastre y Di Luca hasta que obligaron a Menchov a elegir una rueda a vigilar. En el Blockhaus y en el Vesubio la historia se repitió. A Di Luca no se le puede reprochar nada, lo intentó de todas las maneras pero no encontró, salvo en los últimos metros del Blockhaus, la grieta en su rival.

El Giro de Italia no se decidió eso sí, hasta el último kilómetro de carrera (lo que estará bastante agradecido Angelo Zomegman) y finalizó con pánico y cierta dosis de incertidumbre tras la caída en los últimos metros de Menchov. Al final le sobró tiempo, pero el susto que se llevó quedó patente en la emotiva descarga de adrenalina después de cruzar la línea de meta y enterarse de que había ganado.

El triunfo del Giro de Italia, que Menchov considera como el más importante de su carrera, da la impresión de que le puede dotar de cierta confianza de la que carecía a la hora de afrontar la prueba que hasta ahora ha sido su auténtica bestia negra, el Tour de Francia. Tradicionalmente, se le han atragantado las etapas largas y con encadenaciones de puertos largos y duros, como el año pasado en el Alpe D´Huez, y sin embargo ha reaccionado con holgura en llegadas "unipuerto" como en el Giro de este año (donde también rindió a un excelente nivel en la etapa reina de Monte Petrano) o en las 2 Vueltas a España que ganó (Lagos de Covadonga 2005 y 2007, Valdelinares, Cerler sin ser "unipuerto" tampoco podría considerarse de alta montaña, Monachil 2007, Andorra 2007). Este año no hay etapas de las del primer estilo, y sin embargo tanto Arcalis, como Verbier y sobre todo el Mont Ventoux, donde ha ganado 2 veces, si que le son propicias. Al igual que Sastre no va a disputar ninguna carrera (¿tal vez el Campeonato Nacional?) entre el periodo de reposo post-Giro y el Tour, por lo que el rendimiento de estos corredores se verá a medida que pasen los días. A su favor cuentan con que la mayor parte de la dureza de la carrera se concentrará en la parte final de la carrera. Con unos Pirineos descafeinados, donde Arcalis aparece como único final selectivo, tendrán tiempo de poner a punto su maquinaria, por lo que todo dependerá de sus fuerzas.

En la carrera por el Tour, los otros favoritos se han dividido en 2 frentes. Mientras en Suiza el Saxo Bank da la impresión de poner toda la carne en el asador y comenzar a descubrir algunas de sus cartas, en el Dauphiné Liberé, Evans ha dejado escapar una carrera que tenía en el bolsillo después de la contrarreloj de Valence, gracias en gran medida a un error táctico en el Mont Ventoux similar al del Alpe D´Huez de hace un año en el Tour de Francia. Después, lo ha intentado dando la sensación de ir más fuerte que sus rivales tanto en la subida a Longchamp como en la etapa de Grenoble, pero sin obtener sus frutos. De sus ataques a Valverde poco se puede reprochar pero su actitud en carrera resulta desconcertante porque es capaz de tirar por la borda el trabajo de varios días por no saber tomar la responsabilidad del líder de una carrera. En el Mont Ventoux se cebó en Alberto Contador, y esperó que Robert Gesink le hiciera practicamente la subida entera. El joven holandés le tendió incluso la mano para que colaborasen ambos en la subida y llegasen, el uno con opciones de victoria parcial y el otro mantuviese el liderato... justo lo que hicieron delante Valverde y Szmyd, pero ni con esas. A partir de ahí ha corrido a la contra, teniendo que atacar para recuperar una ventaja que tenía de antemano. A Evans le cuesta horrores ganar. Evans ha logrado su tercer subcampeonato consecutivo en el Dauphiné Liberé... ¿conseguirá en el Tour de Francia su tercera segunda plaza consecutiva?

A expensas de lo que vaya a pasar con Valverde, que por lo pronto está salvando la temporada con triunfos de prestigio a pesar de su fracaso en las clásicas de primavera, el otro favorito del Tour, el gran favorito, Alberto Contador, ha demostrado en el Dauphiné Liberé que le falta un punto para ser competitivo al 100%. A pesar de decir que no se iba a involucrar en la general ha estado todos los días delante luchando con los 2 primeros de la clasificación, y se ha clasificado en una meritoria 3ª posición final. Ha saltado a la mayoría de los ataques de Evans y lo intentó cuando tuvo fuerzas, en el repecho final de Briançon. Ha llegado hasta donde sus fuerzas le han dejado. Las sensaciones que transmite de cara al Tour de Francia son positivas, mostrando un nivel óptimo con margen de progresión.

De cara al Tour de Francia ya solo queda por saber que es lo que puede ocurrir en la Vuelta a Suiza. El inicio explosivo y espectacular de Fabian Cancellara, que resucita en esta carrera dejó una diferencias bestiales. El suizo aventajó a Kreuziger en 19 segundos en los 7,8 kilómetros de la contrarreloj inicial. De la etapa de hoy me quedo con el feo gesto del ganador Bernhard Eisel, que a mí juicio debería haber sido sancionado por cambiar radicalmente la trayectoria cuando disputaba el sprint. Freire le ha recriminado con bastante razón. Con todas las miradas puestas en la Grande Boucle, será interesante ver los movimientos de los hermanos Schlek, si jugarán las bazas como el año pasado haciendo Andy de lanzadera de su hermano mayor o qué puede deparar el vencedor del año pasado Roman Kreuziger, a quien todavía se le ve demasiado bisoño para emprender objetivos como el Tour de Francia. No es recomendable meterle ese tipo de presión. Frank Schlek, por su parte, es un corredor, del que a pesar de que se hable como favorito para el Tour de Francia, tiene enormes dificultades para subir al cajón. Es más un corredor de "top-ten" que un corredor con potencial, como lo puede ser su hermano, Andy. Ojo también a Kim Kirchen, que tras "vagabundear" durante toda la temporada sin hacer nada destacable, ayer dio la impresión de estar con bastante fuerza. Llegará fresco al Tour, y sobre todo con ganas de desquitarse de una temporada para olvidar.

Fotografías: Graham Watson, Record, Cyclingnews

jueves 28 de mayo de 2009

Giro de Italia 2009: El rosa en el Vesubio

Tras tres semanas de competición, el Giro de Italia se va a jugar en las rampas de un volcán. Sin embargo, quienes entrarán en erupción mañana, serán los ciclistas encabezados por un Danilo Di Luca que está dejándose la vida tratando de despegarse de la rueda de Denis Menchov.

El kiler de Spoltore que ha vuelto a recuperar su mejor nivel de los años impares (2005, 2007 y ahora 2009), atacó como alma que lleva al diablo en el Monte Petrano, pero no pudo obtener ni un segundo de beneficio. Ayer en el Blockhaus, en su terreno de los Abruzzos, en una subida que debería conocer como la palma de su mano, el duelo entre el italiano y el ruso nos hizo recordar al vivido hace 11 años en Montecampione Tonkov y Pantani. En realidad, ambas subidas, salvando las distancias fueron bastante similares. Di Luca lo intentó de lejos, y después trató de "machacar" a Menchov a ritmo. El ruso no dio muestras de debilidad a menos de 2 kilómetros cuando Di Luca lo volvió a intentar, pero se dejó 5 + 8 segundos preciosos que pueden dar un poco de moral al líder de la maglia ciclamino de cara al Vesubio, una subida que Eduardo Chozas conoce bien, y que sirvió para comenzar a forjar la hegemonía de Gianni Bugno en el Giro de Italia de 1990.

Menchov está corriendo a la expectativa, pero mañana no tiene excusas. En Alpe di Siusi dio muy buena impresión, al igual que en el Monte Petrano, pero las carencias de tener un equipo tan débil, le ha hecho dudar, posiblemente, a la hora de tomar más responsabilidades en carrera. Ha dejado que las escuadras italianos LPR y Liquigas (como hizo en las Vueltas que ganó, con la excepción de que Sastre corría en un equipo danés, CSC) jugasen sus opciones y se ha aprovechado de su trabajo cuando tenían que tomar las riendas de la carrera. La situación más comprometida que ha tenido que vivir hasta el momento, en Faenza, la solventó, en gran medida, el LPR de Di Luca. Pero Di Luca no podía dejar entrar en carrera a Basso otra vez, sobre todo teniendo en cuenta que estaba a escasos 39 segundos de la maglia rosa.

Se preven ataques de Sastre, Basso e incluso Armstrong en la lucha por la etapa. Pellizotti estará más vigilado que en el Blockhaus, pero la carrera seguirá estando en el duelo entre Menchov y Di Luca. Mañana será el penúltimo capítulo a expensas del epílogo de Roma sobre 15 kilómetros, que poco tendrá que decidir. No descarto que en la contrarreloj de Roma, si las cosas están muy parejas sucedan cosas extradeportivamente "extrañas". De momento, en Italia ya han empezado a remover la basura (hay "periodistas" y aficionados que se sienten como pez en el agua en ella) para tratar de desestabilizar. En el momento justo... Teniendo en cuenta la airada reacción de ayer de los tiffosi de Di Luca con respecto a Garzelli (¿qué pasa si Pellizotti da positivo?) y la carnaza que están vendiendo a precio de saldo, uno se puede esperar cualquier cosa.


miércoles 13 de mayo de 2009

Giro de Italia 2009: Un gran Basso

El Giro de Italia comenzó en Venecia bajo la influencia de un corredor que ha vuelto al ciclismo profesional con fines principalmente comerciales. Su presencia ha eclipsado el nombre de los aspirantes al triunfo, los hombres que se jugarán la carrera. Mientras Armstrong continúa con su show, otro corredor que ha regresado practicamente este año al ciclismo de competición, demuestra una forma de afrontar la situación diametralmente opuesta. A Ivan Basso, la Operación Puerto le pilló en el mejor momento de su carrera profesional, pero a pesar de eso, ha sabido mantenerse en "activo" y ha regresado con ganas de demostrar que su pasado no es fruto de la casualidad.

En lo que lleva de año (Japan Cup aparte), el corredor de Liquigas, se ha dejado ver en la Tirreno-Adriatico y ha ganado el Giro del Trentino, llevando siempre una preparación enfocada a la corsa rosa. Da la impresión de que la idea de Basso es llegar al top de forma a partir de la contrarreloj de Riomaggiore, donde se va a empezar a decidir el Giro de Italia. Junto a la cronometrada, las etapas de Monte Petrano, donde corredores como Carlos Sastre deberían intentar hacer saltar la banca, el Blockhaus y la subida al Vesubio se presumen decisivas. Al recorrido de este Giro centenario le falta montaña, o le sobran kilómetros contrarreloj. Los recortes y modificaciones realizados a última hora tampoco han favorecido a mejorar el recorrido, más bien lo contrario, pero se echa en falta la clásica etapa dolomítica (lástima que el primer bloque montañoso llegase tan pronto) del estilo de Marmolada y Pordoi o Mortirolo y Aprica. Otro de los grandes errores del recorrido es la presencia de dos llegadas en alto casi al inicio de carrera. La primera llegada a San Martino di Castrozza tan solo sirvió para dejar claro que el nivel de Lance Armstrong está a años luz del que fue antes de su primera retirada. El norteamericano se dejó ver en las primeras posiciones del pelotón durante las primeras etapas, con el único objetivo de que se hablase de él. Le gusta ser el centro de atención, o mejor dicho, necesita ser el objetivo de todas las miradas. Pero la carrera está en otro lado.

Si la llegada a San Martino di Castrozza, no sirvió de mucho, en Alpe de Siusi, los corredores se dejaron ver más. La etapa eso sí, no daba para mucho más de si. 125 kilómetros, muchos de ellos en bajada, y la subida a un puerto exigente... pero a inicio de carrera, cuando las fuerzas de todos los corredores están practicamente intactas. Esta misma etapa a final de Giro habría hecho una selección mucho más natural.

El triunfo de etapa fue a parar a manos del ruso Denis Menchov, que demostró que, cuando tiene fuerzas, es un buen llegador. Hace 5 años venció en Morella al propio Alejandro Valverde en una llegada en subida idónea para los ahora ridiculamente llamados uphill finishers antes de hacer una espantada y dejar tirado a su equipo de toda la vida (ya había fichado por Rabobank) . Sin embargo, su rendimiento de cara a la general todavía es una incógnita, porque por lo demostrado hasta el momento, Menchov debería mantener la solidez que le llevó a ganar la Vuelta 2007, con la diferencia de que en este Giro se va a encontrar con una terrible etapa con final en el Monte Petrano, que es de las que se le atragantan al ruso. A lo largo de los últimos años, en el Tour de Francia, e incluso en el Giro de Italia del año pasado, se ha constatado que a Menchov le hacen mucho daño la acumulación de kilómetros y metros de desnivel.

Mientras tanto, el ruso tratará de correr agazapado, dejando hacer la carrera a los equipos LPR y Liquigas, que son los que más ambición han demostrado hasta el momento. De Danilo Di Luca, el líder de la clasificación general, se puede decir que siempre está delante, atento a casi todos los movimientos significativos, pero que no termina de rematar la faena. Resulta difícil saber donde puede ganar el Giro el killer de Spoltore, porque da la impresión de que hay rivales superiores a él en cualquier disciplina. Subiendo, gente como Basso, está un punto por encima, y contrarreloj Leipheimer le puede meter un mundo. Hoy en Bérgamo tenía la oportunidad de arañar unos pocos segundos (más allá de los 8 de bonificación) en una llegada que le iba como anillo al dedo a sus características, pero no ha podido marcharse del pelotón. En el Santuario de Luca, en Bolonia, tendrá otra oportunidad de demostrar su punch final, pero la duda radica en como responderá en la contrarreloj de Riomaggiore, etapa clave, y en Monte Petrano.

Carlos Sastre, por su parte, corre a su rollo. Da la impresión de que se ha olvidado del resto del pelotón y está esperando encontrar sus mejores sensaciones, que llegarán a finales de carrera. La llegada al Blockhaus, con muy pocos kilómetros y poco desgaste juega en su contra, pero sin embargo tiene en la etapa reina de los Apeninos, su gran oportunidad de dar un vuelco en la general y desequilibrar la balanza a su favor. De las primeras etapas de montaña, ha salido muy bien parado. Intentó incluso, sorprender al resto de favoritos en los metros finales de la llegada al Alpe di Siusi luchando más por la victoria de etapa que por unos segundos, aunque la decisión le saliese un poco cara.

El ramillete de los favoritos lo cierra Leipheimer, que puede tener una trayectoria inversa a la de Sastre. El estadounidense lleva a un nivel competitivo alto desde el principio de temporada, y hoy ha atacado en el colle del Gallo, junto al combativo Garzelli y Michael Rogers, entre otros. Es uno de los principales aspirantes a llevarse la crono de Riomaggiore, pero la realidad es que nunca ha sido líder de una gran vuelta, y habría que ver, en caso de que alcance la "maglia rosa" que decisiones toma en carrera, y como le afecta la presión. Si el Giro de Italia se convierte en la "guerra de guerrillas" que suele ser habitual en algunas ediciones es de los corredores que más tiene que perder, a pesar de que hoy ha sido él quien ha tomado la iniciativa de la escapada.

Me gusta:

- Ver levantar otra vez el vuelo a Alessandro Petacchi.

- La Guía del Giro de Italia 2009 que ha realizdo el forero de Altimetrias Javi Fuertes. Y, en general, las iniciativas voluntarias como la citada, o la del forero G-Sink en Parlamento Ciclista de preparar reportajes y trabajos por simple afición al ciclismo.

No me gusta:

- Qué Cunego insinúe "cosas" para justificar su pobre rendimiento. A lo mejor hay que empezar a ver las cosas con la perspectiva que da el tiempo y analizar el Giro de Italia 2004 que ganó, gracias en gran medida, a la estrategia de equipo, y a una nómina de favoritos bastante inferior, por ser respetuoso, a la que tiene la edición de este año.

- Qué siempre se sospeche del rendimiento de los mismos, y que no se pueda sospechar de los "protegidos".

- Qué las cámaras de la RAI enfoquen a Armstrong hasta en la publicidad, y se olviden por ejemplo de Carlos Sastre. La carrera está en otro sitio.

- Ver a Pellizotti haciendo la guerra por su cuenta. ¿Por qué tiraba hoy en la escapada?

- Que en el Giro del Centenario no se hayan tenido en cuenta cimas como el Stelvio, el Mortirolo, el Gavia o la Marmolada... aunque algunos de ellos, sean de "reciente" incorporación.

- Las guías "profesionales" del Giro de Italia 2009 en Biciciclismo y Ciclismo a Fondo. Dejan mucho que desear, sobre todo, teniendo en cuenta que se está disputando la edición centenaria de una de las carreras más importantes del calendario internacional.

martes 7 de abril de 2009

Vuelta al País Vasco 2009: Se invierte la tendencia

La 49ª edición de la Vuelta al País Vasco-Euskal Herriko Itzulia se ha puesto en marcha con una clásica etapa de las que gusta poner a los organizadores. En pleno corazón del Goierri gipuzkoano, Lazkaomendi ha sido la primera toma de pulsaciones a una carrera que, pese a contar con una participación de lujo y una afición que no le va a fallar nunca, pasa por momentos delicados.

Como suele ser habitual, la Euskal Herriko Itzulia comienza a mostrar los cambios en los estados de forma de los corredores. Es el paso del invierno a la primavera ciclista. En el País Vasco se dan cita ciclistas que llegan después de haber brillado en el inicio de campaña, con los corredores que comenzarán a partir de esta semana a tomar un mayor protagonismo de cara a las inminentes clásicas de primavera en las Árdenas belgas (Amstel Gold Race, Flecha Valona y Lieja-Bastogne-Lieja). Dentro de ese cruce de caminos, del primer grupo destacan sobremanera los nombres de Luis León Sánchez, que está siendo una de las sensaciones de la temporada, y Alberto Contador. Tras su espectacular cabalgada camino de Fayence, donde destrozó el castillo de naipes montado por Contador, a Luis León le ha llegado la hora de bajar el pistón... o al menos eso es lo que nos dice la lógica. El murciano sin embargo, intenta desafiar a esa lógica y aguanta estoicamente, y gracias a la ayuda de sus compañeros, los envites de un generoso Damiano Cunego en las exigentes rampas de Lazkaomendi. El italiano, junto a Samuel Sánchez, que tiene esta carrera entre ceja y ceja, son, sin embargo, la otra cara de la moneda. Tras un comienzo de temporada tranquilo y de carga de trabajo han comenzado a recuperar sensaciones con sendos triunfos más o menos importantes y brillantes (Samuel Sánchez en Llodio y Damiano Cunego en la Semana Coppi & Bartali) en las postrimerias de esta carrera.

Entre los nombres citados y otros que siempre están al acecho (Cadel Evans, Frank Schleck, Robert Gesink,...) saldrá el vencedor de una carrera que ha comenzado, como la temporada ciclista a invertir su tendencia. Aunque este cambio es bastante más delicado y mucho menos natural. La Vuelta al País Vasco, que goza de prestigio internacional y del calor del público local atraviesa uno de los peores momentos de los últimos años. Desde la organización han tratado de vender la fusión entre la Euskal Bizikleta y la Vuelta al País Vasco, como un paso al frente y una manera de modernizar la carrera, pero nada más lejos de la realidad. La ayuda de las instituciones públicas se está convirtiendo en un elemento esencial para la supervivencia de una carrera que eso sí, casi siempre depara espectáculo.

Volviendo a lo deportivo, en Ataun las espadas han quedado en todo lo alto. Lazkaomendi tan solo ha servido para dejar pequeñas gotas de la calidad ciclista de corredores como Joaquim Rodríguez, Samuel Sánchez y sobre todo Damiano Cunego, a quien se le ha visto especialmente motivado y con ganas de llevarse la etapa. Todo hace indicar que la clasificación general se jugará, como casi siempre, en segundos. La organización quiere mantener la carrera viva hasta el último metro de la contrarreloj de Zalla; como por ejemplo hace 3 años, cuando Gómez Marchante se sorprendió incluso a sí mismo doblegando a Alejandro Valverde y Toni Colom. En aquella ocasión, los corredores que con más opciones partían a priori antes de la salida eran Samuel Sánchez y Alberto Contador. En 2009, las cosas han cambiado sustancialmente. Gómez Marchante acumula una innumerable plaga de lesiones y enfermedades que no le han permitido volver al nivel de 2006. Valverde es el único que desde el año pasado ha optado por renunciar a la exigente carrera vasca para llegar más descansado al Tour de Francia. Toni Colom, que ha cambiado de equipo 2 veces, vuelve a estar al primer nivel defendiendo los colores de un equipo ruso, el Katiusa, que está teniendo presencia en casi todas las pruebas del calendario internacional hasta el momento... y tanto la trayectoria de Samuel Sánchez, como sobre todo, la de Alberto Contador han sufrido sobresalientes cambios para bien. El duelo que se presumía en la edición de 2006 puede tener su continuación tres años después...

jueves 4 de septiembre de 2008

La presión que devora a los ciclistas

La Vuelta a España acaba de completar su primer ciclo con una preciosa llegada a Toledo. Mañana, los ciclistas afrontarán el primer descanso de la prueba para comenzar el sábado con la montaña de los Pirineos.

De momento, los vencedores de etapa, pertenecen a la créme de la créme del ciclismo mundial. Tras la victoria por equipo de Liquigas, Alejandro Valverde que va camino de cerrar un año antológico, remató el ataque de Joaquim Rodríguez en Jaén. Tom Boonen, muy activo en la primera parte de la carrera, se llevó al zurrón su primera victoria en Córdoba. Benatti se sacó la espina un día después en Puertollano. Y Leipheimer venció, pero sin obtener demasiada renta en la contrarreloj de Ciudad Real. Hoy en Toledo, con un unos 15 kilómetros eléctricos y espectaculares. Con ataques de Talabardon, y más serios de Cunego, David Herrero, Nicholas Roche o Rinaldo Nocentini, el campeón del mundo ha vuelto a demostrar su candidatura para el campeonato del mundo de Varese.

Silvayn Chavanel, gracias a las bonificaciones de los sprints intermedios, ha conseguido enfundarse el maillot oro de líder, sucediendo así a Pozzato, Valverde, Benatti y Leipheimer. Los nombres importantes del pelotón internacional están brillando en una Vuelta que está cosechando un palmarés de vencedores de etapa y líderes de la clasificación de auténtico lujo, y que el aficionado no está sabiendo valorar como es debido. En Alemania mientras tanto, en una carrera de la que se habla y se dice que ha crecido y va camino de tener una evolución inversamente proporcional a la de la Vuelta, los vencedores de etapa están al menos un escalón por detrás de los corredores que están corriendo en España. La UCI trató de echar un pulso a la Vuelta, y debilitarla al hacer coincidir con el "emergente" Tour de Alemania, y el resultado hasta el momento salta a la vista.

En Toledo, Bettini ha recuperado parte de la moral que se dejó en Jaén después de ver como Valverde se le marchaba como un auténtico misil en los metros finales. Hoy, en una llegada un poco más desorganizada en la que Valverde no ha podido contar con la ayuda del siempre efectivo Joaquim Rodríguez, ha ganado el más listo. Un crack dentro y fuera de la carretera, que irradia felicidad y disfruta de sus últimas pedaladas como ciclista. Cuatro triunfos de etapas en sus últimas cuatro participaciones dicen solo una parte de lo gran corredor que es Bettini. El italiano hoy se ha aprovechado del siempre temperamental Gilbert, que puede ser uno de los sucesores del "grillo" en un futuro cercano tantos en las clásicas como en las llegadas del estilo de la de Toledo de hoy, para volver a sacar a relucir su raza y su casta de campeón.

En la meta de la ciudad de las espadas, Alejandro Valverde ha sacado 14 segundos a sus más directos rivales gracias a las bonificaciones y a los segundos del corte. Valverde se ha tomado la Vuelta de otra manerda a como afrontó el Tour, a pesar de que declaró desde principio de temporada que la carrera española era uno de los principales objetivos de la temporada. Por ello se reservó de correr carreras a las que era un habitual como la del País Vasco, y por eso acudió a las clásicas de las Ardenas con escasos días de rodaje. Ahora, y aquí, sin presión, la presión que devora a los campeones, tratará de dar la sorpresa. Yendo día a día, que es como hay que ir en las carreras de tres semanas. Midiendo esfuerzos, pero tratando de sacar ventaja de cualquier situación que pueda resultarle beneficiosa, incluidas las bonificaciones. La presión ahora la transporta Alberto Contador, a quien parece pesarle como una losa, porque así lo ha hecho saber en sus diferentes declaraciones en los medios de comunicación. Nadie quiere ser el favorito, porque ir de tapado ha dado muy buenos resultados en las últimas temporadas. Alberto Contador se presenta en esta Vuelta al reto de saber superar la presión, porque tanto en el Tour de Francia como en el Giro de Italia en los que venció, adoptó un papel más en la sombra.


El sábado en la Rabassa, Contador debe demostrar su clase de escalador y que sabe superar la presión. Sastre sabe convivir con ella, porque es un ciclista veterano y además tiene cumplida su temporada con el Tour de Francia (Contador también, pero se le exige más, tal vez porque el Tour de Francia lo tapa todo). Valverde correrá escondido, dejando hacer y tratando de aprovecharse tanto de su explosivo final, como de la ausencia de presión que le ha llevado a rendir mejor en este inicio de carrera.

Fotografías: MARCA

domingo 3 de agosto de 2008

Verano español

El positivo de Riccó en el Tour de Francia 2008 marcó un antes y un después en la ronda gala. El italiano de Saunier Duval, que había ganado con brillantez tanto en Super Besse como en Bagneres de Bigorre, dejó tocado al pelotón. Su positivo por EPO de tercera generación, unido a los de el "Triki" Beltrán y el de Moises Dueñas, cuando tan solo se habían analizado las muestras de 6 días de competición, no hacía presagiar más que una sucesión encadenada de escándalos a cada cual más descorazonador. El ciclismo volvió a quedar en entredicho, y algunos de los medios más hipócritas y ventajistas como el diario MARCA aprovecharon para hacer leña del árbol caído y seguir ahondando en una herida abierta que da la impresión de que tampoco tiene demasiados visos de cicatrizar. ¿Es verdad el ciclismo? se preguntaba días después del positivo de Riccó. Éste es el mismo diario que una semana larga después dedicaba su portada integramente al triunfo de Carlos Sastre en el Tour de Francia, bautizándolo como el 7º magnífico. Llegado este momento, la prensa también debería analizar si otros deportes también son verdad. ¿Es el fútbol, un deporte en el que el Real Madrid, por poner un ejemplo, tiene un presupuesto 20 veces superior al de un equipo medio de la tabla, verdad?¿Es el fútbol, un deporte en el que la corrupción y la compra de árbitros está a la orden del día, verdad?... ¿Es la NBA verdad?... ¿Es la F1, donde solo 4 de los 22 coches de parrilla tienen opciones reales a la victoria final, verdad?... Es más, en el deporte de competición, al máximo nivel de exigencia, y donde se mueven cantidades desorbitadas de dinero... ¿qué es verdad y qué es mentira?

El caso es que el ciclismo español está de enhorabuena. Ha conseguido cosechar una de las mejores generaciones de la historia. Lo que lleva conseguido durante esta temporada es digno de elogio. Alberto Contador ganó la Vuelta al País Vasco y el Giro de Italia, Alejandro Valverde triunfó en las Árdenas, en la Dauphiné Liberé y se acaba de resarcir en San Sebastián de un discreto Tour de Francia y Carlos Sastre se adjudicó el Tour de Francia cimentando su éxito en un ataque en la base del Alpe D´Huez. Hay gente que se pregunta ¿son éstos éxitos verdad?...

La respuesta es un rotundo sí. Alberto Contador es un ciclista llamado a la gloria desde las categorías inferiores. Desde sus años de Iberdrola. Aunque su explosión ha llegado un poco pronto, motivado en gran medida por la ausencia de los grandes vueltómanos del pelotón que se han visto envueltos en asuntos de dopaje: Basso, Ullrich, Vinokourov,... Su victoria en el Giro de Italia si que puede considerarse como una sorpresa, porque Riccó era el más fuerte de la carretera, pero también habría que preguntarse: ¿por qué Riccó, no ganó el Giro?... Los italianos dejaron con vida a Contador por miedo. Riccó en especial, dejó escapar oportunidades en el Alpe di Pampeago, en el Passo Giau, donde Contador dio la impresión de estar al borde del K.O. y sobre todo en el Mortirolo, donde Riccó tenía que haber sido mucho más agresivo en carrera.


El caso de Valverde es excepcional. Lleva una temporada plagada de éxitos, con triunfos importantes, aunque para el aficionado medio muchos de ellos pasen desapercibidos. Es un corredor que lleva corriendo clásicas cuatro años, y tiene un palmarés envidiable: 2 Lieja-Bastogne-Lieja, 1 Flecha Valona, 1 Clásica de San Sebastián, un 2º puesto en la Lieja-Bastogne-Lieja, otro 2º puesto en la Flecha Valona, 3º en Amstel Gold Race, 3º en la Clásica San Sebastián, además de medallas mundiales, campeonatos nacionales y otras "semi-clásicas". Si nos atenemos al sistema de puntuación de la antigua Copa del Mundo, Valverde ahora mismo sería el líder de esa clasificación por delante del regular Davide Rebellin y Fabian Cancellara. Y sin embargo, es criticado bien porque "no puede" con el Tour de Francia o porque no se centra en ser un clasicómano al uso.

El caso de Carlos Sastre es el más especial de los tres. Sastre es un corredor con una trayectoria deportiva que está ahí, disponible para todo el mundo. No ha salido de la nada. El Tour de Francia es el premio a toda su carrera como ciclista profesional. Corredor de pocos triunfos individuales, pertenece a una generación en la que se valoraba más un puesto en el Tour de Francia que otros triunfos individuales, pero también es cierto que desde que Basso dejó huérfana la capitanía del CSC danés, Sastre ha sido quien ha tomado el testigo. ¿Debe sorprender su éxito en el Tour de Francia?... Cada uno tendrá su opinión, pero lo que es innegable es que Sastre es un corredor que ha hecho de la regularidad una de sus mayores virtudes. Ya en el Tour de Francia 2006, quedó por delante de Evans y Menchov en la clasificación general (se le colaron por delante Landis, descalificado, Kloden, ausente este año, y Pereiro), y en la Vuelta del año pasado volvió a protagonizar el mismo duelo en la Vuelta a España junto al australiano y el ruso, con victoria final para éste último. Por eso, aunque su éxito haya llegado tarde, a los 33 años, y en condiciones normales no debería estar luchando por el triunfo en la general, las ausencias le han allanado el camino a un triunfo que se ha merecido con claridad y justicia. El Tour de Francia de Carlos Sastre es un "un sueño cumplido", y un Tour de Francia ganado a los mismos rivales a los que ya se ha enfrentado en ocasiones anteriores. Por tanto, los éxitos del ciclismo español no deberían considerarse como algo extraño, pero si extraordinario. Se podría hablar de una excelente generación de ciclistas españoles, que ha coincido en el tiempo con uno de los momentos de mayor zozobra en el ciclismo internacional. Se podría hablar también de injusticias o justicias parciales en la Operación Puerto,... pero lo que es innegable es el talento de una generación de corredores que además de los citados cuenta con nombres como el del infravalorado Oscar Freire (maillot verde en el último Tour de Francia) o Samuel Sánchez.


Precisamente, los cinco corredores citados (Contador, Sastre, Valverde, Freire y Samuel Sánchez), formarán la selección española de ciclismo en ruta que se jugará las medallas en Pekín. Un nuevo triunfo de algún español, les volvería a poner en entredicho pero, ¿podría considerarse un hipotético éxito español en los Juegos Olímpicos, como algo sorprendente? La respuesta es clara: No. En la Clásica San Sebastián-San Sebastián, tanto Samuel Sánchez como sobre todo Alejandro Valverde, volvieron a demostrar estar en el nivel más alto del ciclismo mundial. Alejandro Valverde ganó y demostró a Paolo Bettini, que está preparado para sucederle en el palmarés de los Juegos Olímpicos, y unir su nombre al de los de Pascal Richard y Jan Ullrich, desde que en 1996, en Atlanta, los ciclistas profesionales participasen por primera vez en la cita olímpica. Eso sí, la carrera de Pekín será otra historia. Diferente, y que se escribirá dentro de una semana. Lo que es no se puede obviar es que el ciclismo español está en la élite de su deporte.

Fotos: Graham Watson y El Diario Vasco